El imputado, calificado como «chacal», llega a debate oral bajo graves cargos de abuso sexual agravado. Por la magnitud de los delitos y la reiteración de los hechos, la pena podría alcanzar el máximo previsto por el Código Penal.
Esta semana, los tribunales de General Alvear serán escenario de un juicio que ha generado profunda conmoción y una fuerte demanda de justicia en la comunidad. Un hombre mayor de edad será juzgado por hechos de abuso sexual con acceso carnal cometidos contra sus hijastras durante varios años.
Los detalles de la acusación
La causa, que fue instruida por la fiscalía local tras las denuncias y el posterior abordaje en Cámara Gesell de las víctimas, llega a la instancia de debate con pruebas contundentes. Según la instrucción, el acusado aprovechaba su posición de convivencia y autoridad para someter a las menores de edad en el ámbito del hogar.
Los cargos que enfrenta incluyen:
- Abuso sexual con acceso carnal agravado por la situación de convivencia y la guarda de las víctimas.
- Corrupción de menores.
- Reiteración de hechos en perjuicio de más de una víctima.
¿Cuántos años de prisión arriesga?
Debido a la gravedad de los delitos y la calificación de «agravado», la escala penal es sumamente elevada. Fuentes judiciales indican que, de ser hallado culpable por todos los cargos que se le imputan, el «chacal» de Alvear arriesga una condena que podría situarse entre los 20 y los 50 años de prisión (el máximo legal permitido por la sumatoria de penas en el Código Penal Argentino).
El proceso judicial
El debate se desarrolla a puertas cerradas para preservar la identidad y la integridad de las víctimas, siguiendo los protocolos establecidos para delitos de instancia privada. Se espera que durante las jornadas de juicio declaren peritos psicólogos, médicos y testigos del entorno familiar que permitan reconstruir los hechos.
Desde organizaciones sociales y colectivos que acompañan a víctimas de abuso, han convocado a seguir de cerca el proceso, exigiendo una condena ejemplar que brinde reparación a las jóvenes afectadas y siente un precedente en el departamento.