Profesionales del Hospital Malargüe y el Hospital Central fueron destituidos de sus cargos tras comprobarse denuncias por violencia de género, abuso y desempeño en estado de ebriedad.
En una medida ejemplar, el Ejecutivo provincial oficializó la cesantía de dos médicos por faltas graves en el ejercicio de sus funciones.
El caso más crítico involucra a un profesional del Hospital Regional Malargüe, quien fue destituido tras confirmarse que concurrió a trabajar alcoholizado y protagonizó un incidente que derivó en una condena penal por abuso sexual simple contra una enfermera.
Compromiso con un ambiente laboral seguro
Por otro lado, un médico del Hospital Central también fue apartado de su cargo tras sumarios administrativos que confirmaron denuncias por maltrato psicológico, humillaciones y abuso de poder hacia una colega.
Estas decisiones responden a la política de «cero tolerancia» ante conductas que atenten contra la integridad de los trabajadores y la calidad de atención de los pacientes.