El SEGEMAR confirmó que ambos complejos volcánicos permanecen por encima de su nivel de base. Se registraron sismos por fracturamiento de roca y continúa el proceso de deformación del terreno en la zona de la laguna.
El Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR), a través de su Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica (OAVV), ratificó la Alerta Técnica Amarilla para dos de los complejos volcánicos más importantes del sur mendocino. Tras analizar los datos de la segunda quincena de marzo de 2026, los especialistas determinaron que tanto el Planchón-Peteroa como la Laguna del Maule presentan una actividad superior a sus niveles habituales.
Complejo Volcánico Planchón-Peteroa
En este macizo, la actividad sísmica vinculada al fracturamiento de roca se mantiene estable, con un evento destacado de magnitud 2,3 a unos 6 kilómetros de profundidad.
- Fluidos internos: Se registró un leve aumento en los eventos de largo periodo, aunque las señales de tremor (vibraciones continuas) muestran una tendencia descendente hacia niveles normales.
- Observación superficial: Se divisaron columnas de desgasificación blanquecinas de baja altura, sin presencia de cenizas ni incandescencia nocturna.
Complejo Volcánico Laguna del Maule
La situación en la Laguna del Maule es seguida de cerca debido a un fenómeno persistente: la inflación o deformación del terreno. Este proceso mantiene tasas elevadas respecto a los promedios históricos, lo que confirma que el sistema está excitado.
- Sismicidad: El evento de mayor energía alcanzó una magnitud de 2,9, localizado al sur-sureste del centro de la laguna.
- Dinámica: Se detectaron eventos híbridos que combinan el fracturamiento de roca con el movimiento de fluidos internos, aunque no se evidenciaron anomalías térmicas en las imágenes satelitales.
Recomendaciones oficiales
El nivel de alerta Amarilla implica que el volcán ha cambiado su comportamiento habitual y existe la posibilidad de pulsos de emisión de material fino. Las autoridades del SEGEMAR y de Defensa Civil recomiendan:
- Evitar el acercamiento a los cráteres activos o zonas de desgasificación.
- Mantenerse informados exclusivamente por canales oficiales.
- Revisar los planes de contingencia en las localidades cercanas a los complejos.
El monitoreo se mantiene de forma permanente y coordinada con el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (OVDAS) de Chile.