El ministro de Defensa, Luis Petri, desmintió planes de una base conjunta en Ushuaia a pesar de negociaciones clave con Washington.
Sin Base Conjunta, Profundización de la Alianza
El ministro de Defensa, Luis Petri, desmintió categóricamente la existencia de un acuerdo para construir una base naval conjunta con Estados Unidos en Tierra del Fuego. Esta supuesta base había sido señalada como una posible «contrapartida» por un préstamo que el gobierno de Javier Milei negocia con el Tesoro estadounidense.
Desde Nueva York, donde participa en la Asamblea General de la ONU, Petri fue tajante: «No hay base conjunta, no hay proyecto”.
Sin embargo, el ministro mendocino sí subrayó el compromiso de Argentina de «colaborar y profundizar su alianza con Washington«. Petri ya mantuvo conversaciones previas sobre cooperación estratégica con el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth.
Reuniones «Trascendentes» y Negociaciones en Curso
En este contexto de búsqueda de cooperación, Petri destacó la relevancia de las próximas reuniones bilaterales que el presidente Milei mantendrá en Estados Unidos. Calificó de “trascendentes” los encuentros programados con el expresidente Donald Trump y con la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva.
Aunque negó la existencia del acuerdo sobre la base naval, el ministro no brindó detalles sobre las posibles «contraprestaciones» que Estados Unidos podría solicitar a cambio del préstamo. Estos términos, explicó, se “definen en la charla del Presidente”.
El Interés Estratégico de Ushuaia
La posibilidad de una base compartida en Ushuaia no es una idea reciente. El texto destaca el interés estratégico de Estados Unidos en la región patagónica. En abril de 2024, la exjefa del Comando Sur de EE.UU., Laura Richardson, visitó la ciudad para supervisar los avances en la Base Naval Integrada. Posteriormente, en 2025, el actual jefe del Comando Sur, Alvin Holsey, se reunió con autoridades argentinas para evaluar «proyectos de la Armada en la Patagonia» y enfatizar la “relevancia estratégica de Ushuaia” como “puerta de entrada a la Antártida”.