El sector atraviesa una «tormenta perfecta»: los insumos en dólares y las tarifas eléctricas han escalado, mientras que el poder adquisitivo de los consumidores deprime las ventas. Referentes locales advierten que muchas fincas están al borde del abandono.
Según testimonios de cámaras agrarias de los oasis Sur y Uco, la rentabilidad ha desaparecido para los pequeños y medianos productores, quienes se encuentran atrapados entre costos de producción europeos y precios de venta locales deprimidos.
Los factores de la crisis
La problemática no responde a una sola causa, sino a una combinación de variables macroeconómicas y locales:
- Dolarización de Insumos: Semillas, fertilizantes y fitosanitarios están atados al valor del dólar, lo que ha encarecido la preparación de la tierra y el mantenimiento de los cultivos en más de un 150% interanual.
- Tarifazo Eléctrico: Para los productores que dependen del riego por bombeo (fundamental en zonas como General Alvear y San Rafael), las facturas de luz se han vuelto «impagables». El costo de extraer agua del subsuelo compite directamente con el margen de ganancia de la cosecha.
- Baja en el Consumo: La caída del salario real ha impactado en las mesas de los argentinos. Los consumidores han reducido la compra de frutas de estación y hortalizas frescas, volcándose a productos más económicos o procesados, lo que genera un excedente de stock en las ferias y mercados concentradores.
El fantasma del abandono de fincas
Referentes del sector advierten que, si no se implementan medidas de alivio fiscal o subsidios energéticos específicos para el riego, el paisaje rural de Mendoza podría cambiar drásticamente.
- Fincas en venta o abandono: Muchos productores optan por dejar de curar o cosechar porque el precio que reciben en la «puerta de finca» no llega a cubrir los gastos de recolección y flete.
- Falta de recambio generacional: La crisis expulsa a los jóvenes del campo hacia las ciudades, rompiendo la cadena de sucesión familiar en las explotaciones agrícolas.
El reclamo a las autoridades
Las cámaras de productores están solicitando:
- Tarifas diferenciadas: Una «tarifa de riego agrícola» que contemple la estacionalidad de la producción.
- Créditos blandos: Para la tecnificación (riego por goteo) que permita ahorrar agua y energía.
- Controles en la cadena de valor: Denuncian una brecha excesiva entre lo que paga el consumidor en el supermercado y lo que recibe el productor en el campo.