A través de un programa de huerta y compostaje impulsado por la Municipalidad de General Alvear, estudiantes de APID celebran resultados que trascienden el aprendizaje: mejoran el ecosistema y comparten sus frutos con toda la comunidad.
En el marco del Día Mundial de la Tierra, se puso en valor una iniciativa que ya es un pilar de la institución APID. Desde hace tres años, el trabajo articulado entre la Asesoría de Gestión Ambiental del municipio, docentes y alumnos ha consolidado un proyecto de huerta y compostaje que transforma la manera en que los jóvenes se vinculan con la naturaleza.

Más que una huerta: un espacio de aprendizaje y valores
Este proyecto va mucho más allá de la producción de alimentos. Los estudiantes han incorporado aprendizajes fundamentales que refuerzan su formación integral:
- Responsabilidad y paciencia: Los procesos naturales enseñan a los alumnos la importancia del cuidado constante y el respeto por los tiempos de la tierra.
- Conciencia ecosistémica: Se ha logrado una mejora tangible en las condiciones del suelo, demostrando la eficacia del compostaje y el cuidado del entorno.

Impacto en la comunidad
El compromiso de la institución se ha expandido fuera de sus aulas. Los resultados de este trabajo colaborativo incluyen:
- Participación activa: Los alumnos han sido protagonistas en ferias y encuentros, donde comparten sus conocimientos y experiencias con otros grupos.
- Red de semillas: APID ha logrado producir y distribuir semillas a otros espacios de General Alvear, fortaleciendo la soberanía alimentaria y el compromiso ambiental en todo el departamento.

Este modelo de gestión ambiental articulada no solo beneficia al ecosistema local, sino que posiciona a los estudiantes como agentes de cambio, demostrando que el trabajo sostenido es la clave para un futuro más sustentable.