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El EPRE aplica una baja del IVA en las facturas de riego agrícola

La medida busca amortiguar el impacto de los aumentos tarifarios en el sector productivo mendocino. Con esta resolución, el impuesto en las boletas de electricidad para riego bajará del 27% al 21%, lo que representa un ahorro directo en los costos de extracción de agua.

En un contexto de fuerte preocupación por los costos operativos en las fincas, el Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE) formalizó una decisión que trae un respiro a los regantes de la provincia. A partir de esta disposición, se reencuadra la alícuota del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que tributan los productores por el uso de energía eléctrica destinada exclusivamente al riego agrícola.

Los detalles de la reducción impositiva

Hasta el momento, las facturas de energía eléctrica para el sector comercial e industrial —donde se incluía el riego— estaban gravadas con una alícuota especial del 27%. Con la nueva normativa, el esquema cambia:

  • Nueva alícuota: El IVA se reduce al 21%, equiparándolo con la tasa general de bienes y servicios.
  • Ahorro estimado: La medida implica una reducción directa del 6% en el monto final de la factura de luz para los productores que utilizan pozos y sistemas de bombeo.
  • Beneficiarios: Esta baja alcanza a todos los usuarios encuadrados en las categorías de Riego Agrícola de la provincia, un sector que venía denunciando la imposibilidad de afrontar los recientes incrementos en el precio del kilovatio.

Un reclamo histórico del sector productivo

Esta resolución del EPRE responde a gestiones realizadas por distintas cámaras agrarias de General Alvear, San Rafael y el Valle de Uco. Los productores habían advertido que el costo del riego por bombeo se había vuelto prohibitivo, poniendo en riesgo la continuidad de cultivos críticos como frutales, vides y hortalizas.

Si bien esta reducción impositiva no anula los aumentos en el precio de la energía mayorista, funciona como un paliativo necesario para mejorar la competitividad de las fincas mendocinas en plena temporada de cosecha.

«Es un paso importante para reconocer que el riego no es un consumo industrial común, sino un insumo básico para la producción de alimentos», señalaron referentes rurales tras conocerse la noticia.