Un joven de 23 años perdió casi un millón de pesos tras ser engañado por una cuenta de ventas falsa que desapareció luego de recibir las transferencias por el equipo y un supuesto impuesto.
El comercio electrónico a través de redes sociales vuelve a estar en el centro de la polémica en el sur mendocino. En las últimas horas, un joven de 23 años, identificado como E. M., denunció ante la Comisaría 8 de San Rafael haber sido víctima de una estafa virtual de gran escala. El hecho se desencadenó cuando el damnificado intentó adquirir un teléfono celular de alta gama a través de una cuenta que aparentaba ser un comercio legítimo, pero que resultó ser una fachada para el fraude.
El engaño del pago adicional por IVA
La modalidad delictiva comenzó con una transferencia inicial de $811.999 por el valor del equipo móvil. Sin embargo, una vez concretado el pago, los estafadores contactaron a la víctima para exigirle un desembolso extra de $167.790 bajo el concepto de «pago de IVA» y gastos de envío. Bajo presión y con la promesa de que el producto sería despachado de inmediato, el joven completó la segunda transacción, sumando una pérdida total cercana al millón de pesos.
Desaparición de la cuenta y bloqueo del comprador
La sospecha de fraude se confirmó al día siguiente de las operaciones. Al intentar realizar el seguimiento del envío, el denunciante constató que la cuenta vendedora había sido eliminada de la red social y toda la conversación de mensajería privada había sido borrada por el autor del hecho. Sin productos recibidos y bloqueado de cualquier canal de contacto, el joven acudió a las autoridades judiciales. El caso ya se encuentra bajo la órbita de la Oficina Fiscal de San Rafael para el rastreo de las cuentas bancarias implicadas.
Recomendaciones para compras seguras en internet
Desde las áreas de Delitos Tecnológicos de la Policía de Mendoza, se recomienda extremar las precauciones al realizar compras de alto valor en plataformas no oficiales. Es fundamental verificar la antigüedad de las cuentas, evitar transferencias directas a personas físicas si se trata de un supuesto local comercial y, sobre todo, desconfiar de pedidos de pagos adicionales por impuestos que deben estar incluidos en el precio final. El uso de plataformas que retengan el pago hasta la recepción del producto sigue siendo la opción más segura para el consumidor.