Las autoridades clausuraron una vivienda donde se elaboraban lomitos sin habilitación tras detectarse treinta casos de gastroenteritis aguda.
La Municipalidad de General Alvear confirmó que el episodio de intoxicación alimentaria que afectó a unas 30 personas en los últimos días tuvo su origen en el consumo de alimentos elaborados en un domicilio particular. El lugar no contaba con las habilitaciones correspondientes ni con los controles bromatológicos necesarios para garantizar la seguridad de los consumidores.
Intervención municipal y detección del foco
La investigación administrativa comenzó a raíz de una alerta emitida por la dirección del Hospital Enfermeros Argentinos. Ante el ingreso inusual de pacientes adultos y pediátricos con síntomas de gastroenteritis, deshidratación y fiebre, el área de Inspección General inició un relevamiento para identificar el nexo epidemiológico.
Mabel Uccelli, directora de Inspección General, explicó que el patrón común surgió de las declaraciones de los propios afectados. Según la funcionaria, los pacientes coincidieron en haber consumido lomitos adquiridos en un mismo punto de venta ubicado en una vivienda particular de la zona.
Falta de controles sanitarios y clausura del lugar
Tras identificar el sitio, personal municipal se desplazó hasta el inmueble, que funcionaba en una cochera adaptada para la elaboración de comida. Al encontrar el lugar cerrado, se procedió a labrar un acta de clausura y se notificó la prohibición de venta bajo la puerta.
Posteriormente, el titular del domicilio se presentó ante las autoridades, confirmando que no poseía habilitación comercial ni carnet de manipulación de alimentos. «Era una venta clandestina, sin ningún tipo de registro ni control bromatológico», enfatizó Uccelli, recordando que cualquier actividad comercial de elaboración de alimentos debe cumplir estrictamente con los requisitos sanitarios municipales.
La hipótesis de la salmonela y medidas de prevención
Desde la Secretaría de Desarrollo, Hugo Molina señaló que, de acuerdo a la sintomatología técnica, el cuadro es compatible con una contaminación bacteriana. La principal hipótesis apunta a la utilización de mayonesa casera contaminada con salmonela, probablemente a través de huevos que perdieron la cadena de frío o carecían de control sanitario, un riesgo que se potencia ante las elevadas temperaturas registradas en la región.
El funcionario destacó que los síntomas de este tipo de intoxicación suelen aparecer entre las 8 y 36 horas posteriores al consumo. Asimismo, instó a quienes deseen emprender en el rubro gastronómico a acercarse al Municipio para recibir asesoramiento y capacitación gratuita en manipulación de alimentos, con el fin de evitar riesgos que pongan en peligro la salud pública de la comunidad.