Tras alcanzar niveles históricamente bajos que afectaron al turismo y la náutica, el dique comenzó a recuperar volumen. Irrigación defiende su gestión alegando que la salud ecológica del lago se mantiene firme pese a la escasez.
El embalse El Nihuil, uno de los espejos de agua más emblemáticos del sur mendocino, ha comenzado a mostrar signos de recuperación tras semanas de una bajante pronunciada que generó malestar entre vecinos y operadores turísticos. Según los últimos reportes de este jueves 12 de marzo, el nivel del lago ha experimentado un repunte moderado, devolviendo cierta previsibilidad a la cuenca del río Atuel. Sin embargo, el fenómeno ha dejado al descubierto una profunda controversia sobre el manejo del recurso hídrico en un contexto de sequía extrema que afecta a toda la provincia.
Un leve alivio para el sector turístico y productivo
Luego de que las costas quedaran reducidas a barro y sedimentos, dificultando el acceso al agua para actividades náuticas y recreativas, el nivel del embalse comenzó a estabilizarse. Los registros indican que el lago ha aumentado cerca de un metro en los últimos días, lo que genera expectativas positivas para el cierre de la temporada estival. No obstante, los prestadores locales advierten que el impacto económico ya es tangible, debido a que muchos visitantes desistieron de ingresar al lago ante la presencia de «lama» y la dificultad para botar embarcaciones.
La postura de Irrigación: «El lago está sano»
Ante las críticas de la comunidad de El Nihuil, el Departamento General de Irrigación (DGI) emitió un informe técnico asegurando que la baja del nivel no responde a una mala gestión, sino a la severa crisis hídrica. Santiago del Río, subdelegado del Atuel, explicó que el ingreso de agua ha sido significativamente inferior a los promedios históricos. Paradójicamente, desde el organismo destacaron que el ecosistema se encuentra en buen estado: la proliferación de vegetación acuática —lejos de ser contaminación— es un indicador de vitalidad biológica que ha favorecido incluso una excelente temporada de pesca recreativa.
Distribución solidaria: el conflicto por el riego y la energía
El eje de la controversia radica en la administración de la escasez. Mientras los residentes de El Nihuil reclaman mantener el nivel del lago con fines paisajísticos y turísticos, Irrigación debe priorizar la entrega de agua para el riego agrícola aguas abajo y la generación de energía hidroeléctrica. «Nuestra responsabilidad es garantizar un equilibrio solidario entre todos los usuarios», señalaron desde el organismo. Esta dinámica de «el agua entra y sale» para cumplir con las centrales y los productores de General Alvear y San Rafael es la que provoca los descensos abruptos que tanto preocupan a la villa.
Monitoreo constante y futuro del embalse
Para lo que resta de marzo, se mantendrá un monitoreo periódico de los caudales de ingreso y egreso. Aunque el repunte actual trae tranquilidad, las autoridades advierten que la situación de fondo —el cambio climático y la merma de nieve en cordillera— obligará a convivir con niveles de embalse variables. Se espera que, con el fin de la temporada fuerte de riego, El Nihuil pueda recomponer sus reservas de cara al invierno, siempre supeditado a que las tormentas previstas para esta semana aporten algo de caudal a los arroyos que alimentan la cuenca.