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Crece el peligro por bañistas en canales de riego mendocinos pese a las multas de hasta 4 millones de pesos

La impermeabilización de los cauces y la fuerte corriente convierten una práctica habitual en una trampa mortal, acumulando más de diez fallecidos en las últimas dos temporadas.


A pesar de las tragedias recurrentes y las severas sanciones económicas, la práctica de bañarse en canales de riego persiste como una problemática crítica en Mendoza. Las autoridades advierten sobre el riesgo extremo de estas conductas, que ignoran tanto la fuerza del agua como las limitaciones técnicas para un rescate efectivo.

El peligro del cemento y la corriente

La modernización de la red de riego ha incrementado, paradójicamente, el riesgo de ahogamiento:

  • Efecto tobogán: La impermeabilización de los canales con cemento reemplazó la fricción de la tierra. Esto provoca que el agua circule con una fuerza muy superior, haciendo casi imposible que una persona pueda sostenerse o salir por sus propios medios.
  • Cifras alarmantes: En 2023, tres jóvenes fallecieron en San Martín, mientras que en 2024 la cifra de víctimas fatales ascendió a siete, consolidando una tendencia trágica impulsada por la falta de conciencia social.

Sanciones y medidas punitivas

Para esta temporada 2026, el Gobierno provincial ha endurecido las herramientas de control establecidas en el Código Contravencional:

  1. Multas económicas: Las sanciones por bañarse en lugares no habilitados pueden alcanzar los 4 millones de pesos.
  2. Advertencia oficial: Desde los organismos de seguridad enfatizan que un simple resbalón en un cauce hormigonado suele terminar en golpes severos o la muerte por arrastre.
  3. Conflictos en zonas rurales: Los vecinos de áreas donde los canales pasan frente a las viviendas denuncian que niños y jóvenes utilizan los cauces a diario, obligando a intervenciones policiales constantes para evitar finales fatales.

Un problema de conciencia

La escasez de vigilancia en puntos remotos y la naturalización de la actividad transforman lo que debería ser un canal de producción en un escenario de riesgo. Las autoridades reiteran el pedido a los padres y jóvenes de utilizar exclusivamente espejos de agua autorizados y piscinas públicas para paliar las altas temperaturas.