El proyecto, presentado por el diputado Fugazzotto, busca un «cambio de paradigma» en la provincia, sugiriendo el retiro gradual de animales usados para el acarreo, como las 900 mulas del Aconcagua.
Inicia el Debate Legislativo
La Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales (LAC) de la Cámara de Diputados de Mendoza, presidida por Franco Ambrosini (UCR), comenzó el tratamiento de un proyecto de ley crucial que busca establecer la prohibición de la tracción a sangre en todo el territorio provincial. La propuesta, presentada por el diputado Emanuel Fugazzotto (Partido Verde), abarca el uso de caballos, yeguas, mulas u otros animales, sin importar el medio de transporte que utilicen.
Para enriquecer la discusión, la comisión recibió a expertos en derecho animal y protección ambiental, incluyendo a la doctora Jennifer Ibarra, presidenta de la Fundación Cullunche, y al abogado especialista Alfredo Mellado.
Durante el encuentro, se presentó material audiovisual que evidenció la problemática específica de las mulas empleadas para el acarreo de materiales en el Parque Provincial Aconcagua. Se estima que actualmente “unas 900 mulas realizan tareas de carga para distintas empresas turísticas y logísticas” en esa zona.
Respaldo de Expertos y Alternativas Tecnológicas
La doctora Ibarra manifestó su respaldo total al proyecto, argumentando que existen “diferentes alternativas tecnológicas y humanas para reemplazar el trabajo animal”. La especialista mencionó la implementación de drones, helicópteros o porteadores humanos como posibles reemplazos.
En cuanto a la viabilidad de la medida, Ibarra aseguró la preparación de la Fundación para el cambio:
“No veo que sea imposible la aplicación de esta normativa. Tenemos algunas estrategias para la reubicación de la gente y opciones concretas para evitar el maltrato animal”, afirmó la presidenta de Fundación Cullunche.
Desde el ámbito legal y ético, el abogado Oscar Mellado sostuvo que el proyecto de Fugazzotto “apunta a un cambio de paradigma” en la relación entre los animales, el Estado y las actividades productivas. Mellado consideró que la iniciativa “es ambicioso, pero necesario. Busca que todos los estamentos del Estado se adecuen a los avances científicos, jurídicos y éticos. No se puede estar en pleno siglo XXI y seguir naturalizando el uso forzoso de animales”.
Implementación Gradual para la Transición
Consciente de las implicancias socioeconómicas que esta prohibición podría generar en las comunidades afectadas, el diputado Fugazzotto explicó que su proyecto contempla un esquema de implementación gradual para facilitar una transición ordenada y asistida.
El legislador detalló el plan de retiro de animales:
“La propuesta contempla una aplicación gradual. En tres o cuatro temporadas ya no habría mulas alquiladas para estos servicios. Si hoy son 900, la idea es retirar entre 200 y 300 por temporada, acompañando el proceso con alternativas laborales y tecnológicas”, explicó el diputado del Partido Verde.
Los miembros de la comisión de Diputados acordaron continuar con el debate en futuras reuniones con el objetivo de consensuar una redacción final que logre un equilibrio entre la protección animal y la realidad económica de los sectores involucrados.