General Alvear fue sede de un encuentro regional donde se informaron los beneficios del plan que reduce a menos de la mitad los costos de escrituración para barrios del IPV y entidades intermedias.
Este martes se llevó a cabo en Casa Salonia una reunión clave entre los departamentos de General Alvear, San Rafael y Malargüe para coordinar la implementación del programa provincial «Mi Escritura». El evento contó con la presencia de referentes del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) y escribanos locales, con el objetivo de destrabar la situación dominial de miles de familias.
Beneficios y costos sociales del programa
El programa surge como una decisión política para saldar la deuda del Estado con aquellos vecinos que recibieron sus casas hace años pero nunca obtuvieron el título de propiedad. Gracias a convenios con el Colegio de Escribanos y la Administración Tributaria Mendoza (ATM), los beneficios son significativos:
- Exenciones impositivas: No se abonan los aranceles habituales en ATM.
- Honorarios Sociales: Los escribanos perciben honorarios reducidos, lo que permite que el trámite cueste menos de la mitad que una escritura convencional.
- Financiación: En barrios priorizados, los vecinos pueden pagar los gastos de escrituración en numerosas cuotas.
- Seguridad Jurídica: Al obtener la escritura, el propietario puede heredar la vivienda, utilizarla como garantía para créditos o realizar operaciones inmobiliarias legales.
Regularización de situaciones complejas
El escribano del IPV, Sergio Miranda, brindó detalles sobre el alcance del programa y advirtió sobre las limitaciones técnicas en algunos casos:
- Entidades Intermedias: El plan permite regularizar casas entregadas a través de cooperativas o uniones vecinales, incluso aquellas que ya han desaparecido legalmente.
- Loteos irregulares: Se trabaja en leyes específicas para sanear situaciones dominiales complejas. Sin embargo, Miranda aclaró que aquellos proyectos que «arrancaron mal» desde su documentación original o autorizaciones municipales podrían tener dificultades para ser normalizados.
- Nuevas entregas: El IPV busca acortar los plazos actuales para que la entrega de la llave y la firma de la escritura sean procesos casi simultáneos en los nuevos barrios.