El municipio implementa carriles exclusivos de ascenso y descenso en una zona escolar neurálgica para evitar siniestros viales y terminar con el estacionamiento en doble fila.
Un reclamo histórico de la comunidad educativa
El reordenamiento del tránsito en los accesos a los establecimientos educativos del departamento comenzó a ejecutarse a través de un plan integral. La medida responde a una demanda sostenida por directivos y padres para organizar la circulación vehicular en horarios pico.

Las labores se concentran en un área de alta densidad institucional que abarca la escuela Carlos María de Alvear, la escuela Técnica, la escuela 70, el colegio San Antonio y el jardín nucleado. En estos puntos se habilitaron cuatro dársenas específicas.
Exclusividad y control en las arterias principales
«Lo que se garantiza es la fluidez vehicular; por lo tanto, no va a estar permitido la doble fila», explicaron las autoridades locales sobre la dinámica de los nuevos espacios.
Las dársenas de ascenso y descenso de escolares están ubicadas sobre el costado izquierdo de la calzada. Las autoridades enfatizaron que estas estructuras no funcionan como zonas de estacionamiento, sino como carriles de permanencia ágil y transitoria.

El diagrama de flujo abarca la calle Mitre, entre avenida Roque Sáenz Peña e Ingeniero Lange, extendiéndose también por esta última arteria. Para asegurar el cumplimiento de la norma, se dispuso un despliegue reforzado de preventores municipales en articulación con la Policía de Mendoza y el juzgado vial. El operativo se respalda en las pautas de la ley provincial de tránsito 9024.
El plan contempla además acciones de concientización dirigidas a ciclistas y peatones para evitar que circulen por sectores indebidos o en contramano.