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Desbaratan una banda que realizaba estafas y extorsiones desde las cárceles de Mendoza

Una organización criminal liderada por internos de los penales de Almafuerte y San Rafael estafó a una mujer por casi doce millones de pesos mediante ingeniería social y falsas identidades.


El modus operandi: De Facebook a la extorsión

La investigación liderada por el fiscal Javier Giaroli (Fiscalía de Instrucción N° 2) reveló una compleja red de engaños que se extendió durante seis meses. La banda, integrada por al menos cuatro internos y colaboradores externos, utilizó diversas etapas para manipular a la víctima:

  • El señuelo: Una oferta de préstamos personales en Facebook.
  • La estafa: Solicitudes de dinero para supuestos gastos administrativos.
  • La presión: Un falso abogado alegó la quiebra de la financiera para exigir pagos por juicios.
  • La extorsión: Una falsa «fiscal» amenazó a la mujer con una orden de detención por presuntas deudas judiciales.

Bajo este hostigamiento psicológico, la víctima transfirió un total de $11.800.000, llegando incluso a pedir préstamos a familiares para cumplir con las exigencias de los delincuentes.

Tecnología y geolocalización: Las claves del rastreo

La Justicia logró identificar el origen de los ataques mediante técnicas avanzadas de investigación digital:

  1. Impacto de antenas: Las conexiones de WhatsApp se localizaron en Agua de las Avispas (Cacheuta), zona donde se ubican el penal de Almafuerte y la cárcel de mujeres.
  2. Uso de datos: Los delincuentes operaban exclusivamente con datos móviles para evitar redes Wi-Fi, comportamiento típico de celulares clandestinos en centros de detención.
  3. Billeteras virtuales: Se bloquearon 150 cuentas digitales. Se detectaron casos de personas con hasta 21 billeteras a su nombre para dispersar el dinero.

Situación judicial y recuperación de activos

Hasta el momento, la causa cuenta con siete detenidos con antecedentes y diez personas más bajo investigación. Se están peritando 50 GB de información extraída de teléfonos secuestrados.

  • Cargos: Estafa y extorsión simulando autoridad pública (pena mínima de 5 años).
  • Prioridad: El fiscal Giaroli destacó que el objetivo principal es el resarcimiento a la víctima. Aquellos sin condenas previas podrían acceder a la suspensión del juicio a prueba solo si devuelven la totalidad del dinero.