Según el Barómetro de Seguridad 2025 de Verisure, el Gran Mendoza concentra la mayor cantidad de hechos, marcando una tendencia al alza que preocupa a vecinos y autoridades.
Mendoza en el podio de la inseguridad nacional
El Ranking de la Inseguridad 2025, basado en los datos del Observatorio de Seguridad de Verisure, posiciona a Mendoza como la tercera provincia con mayor índice de delitos en Argentina, solo superada por Tucumán y Córdoba. La provincia registró un incremento del 40% en hechos de inseguridad durante el último año, duplicando el promedio nacional, que se situó en un 20%.
Zonas Críticas: El mapa del delito revela que el Gran Mendoza es el principal foco de conflicto. Las localidades de Ciudad de Mendoza, Godoy Cruz y Guaymallén concentran la mayoría de los casos de robos, hurtos y episodios de violencia urbana.
Radiografía del delito: Menos homicidios, más robos
A pesar del aumento en los delitos contra la propiedad y la violencia en las calles, las estadísticas muestran una paradoja: la tasa de homicidios dolosos en el país descendió a 3,8 cada 100.000 habitantes, el nivel más bajo en dos décadas.
Sin embargo, esta baja no se traduce en una mayor sensación de tranquilidad. Según el informe:
- El 74% de los argentinos identifica a la inseguridad como su principal preocupación.
- En Mendoza, el 70% de los incidentes reales detectados por sistemas de monitoreo corresponden a residencias, mientras que el 30% restante ocurre en comercios.
- Los días de mayor actividad delictiva son los viernes y domingos.
Factores y percepción social
El diagnóstico de los especialistas y la opinión pública coinciden en señalar puntos débiles en la estructura de seguridad:
- Falta de políticas efectivas: Los ciudadanos demandan estrategias de prevención más robustas.
- Capacitación: Se percibe una necesidad urgente de mejorar la formación de las fuerzas de seguridad.
- Diferenciación territorial: Expertos como Carlos Beltrán Rubinos señalan que cada región presenta dinámicas propias (como los horarios de madrugada en Tucumán o los nocturnos en la Costa Atlántica), lo que exige respuestas adaptadas a cada territorio.
En el caso particular de Mendoza, la alta adopción de tecnologías de seguridad privada (como sistemas de alta visibilidad o alarmas de intervención inmediata) refleja una creciente conciencia y necesidad de autoprotección frente a los robos domiciliarios.